Ahí estaba, con el vestido blanco que ella amaba y con el que adoraba verse al espejo, sobretodo ahora y en el estado en el que se encontraba. Era una casa pequeña con las paredes blancas, se dirigió a la habitación. Vio la ventana de gran tamaño, cuya vista era un hermoso jardín, tan grande que no se le podía ver fin. Notó que había un tocadiscos, y un solo disco de vinilo, comenzó a reproducirlo, mientras se acomodaba en una silla mecedora que estaba frente a ella, pensando en que hacía mucho tiempo que no se sentía tan tranquila, tan feliz. Tocaba su voluminoso abdomen, imaginando que acariciaba a ese pequeño bebé que pronto tendría en sus brazos…mientras se escuchaba: “…let me take you down 'cause I’m going to strawberry fields…”





